Excursión al Cerro El Calvario en Coclé

Un logro inesperado haciendo una excursión inesperada

Sábado 7 de enero de 2017.

Resulta ser que gracias a mi gran amigo Eibar Flores y a mi fantástico novio Luigi, hice algo que nunca había hecho: subir una montaña a manera de excursión.

Vamos, tampoco escalé el Everest, aclaro, y quizás para el que ha hecho este tipo de cosas antes puede que 900 metros sobre el nivel del mar no sea mucho, tomando en cuenta de que la mayoría lo recorrimos en auto, pero lo que cuenta es que lo hice y ahora forma parte de mi curriculum de la vida.

Además, mi condición física, debo confesar, es fatal, así que definitivamente fue un logro personal llegar arriba sin haber sufrido de un colapso pulmonar o algo más dramático.

Ahora, me gustó tanto la experiencia que no pienso quedarme con eso y planeo llegar a la cima de otras montañas, aunque no sean muy grandes o aunque sean muy grandes también.

 

¿Dónde queda este Cerro el Calvario?

La verdad es que como iba de turista, no le presté mucha atención al camino, lo cierto es que mi amigo Eibar tampoco sabía exactamente y se guió a través de GPS, y pues, no nos fue mal, tomando en cuenta que llegamos derechito al lugar.

Geográficamente el Cerro El Calvario está ubicado en la Provincia de Coclé, en el poblado de El Barrigón, dentro del Parque Nacional Omar Torrijos Herrera, a unos 25 minutos de la vía Interamericana. No es difícil acceder en auto, pues incluso sedanes llegan hasta un punto razonable al pie del Parque.

Ahora, es posible llegar en auto hasta la cima del Cerro, pero debe ser de tracción 4×4 pues el camino es empinado.

 

¿Cómo se llega a la cima?

Caminando, claro está (jejeje). Pero siendo honestos, no fue fácil pero sí divertido al final.

Mi grupo, conformado por 8 personas dejamos los autos (2 sedanes) al final de la carretera de asfalto al cuidado de un amable poblador, el Sr. Mellito. De allí cruzamos una quebrada y empezamos a subir unos 4 Km camino arriba hasta la entrada del Parque Nacional Omar Torrijos Herrera, para luego llegar al puesto de la Autoridad Nacional de Ambiente (ANAM); allí pagamos $3.00 por persona y seguimos un camino menos dramático  (debo confesar), pero no menos empinado hasta la cima del cerro (unos 3 km más) en donde hay un mirador en el que con un golpe de suerte se puede ver ambos mares al mismo tiempo. Súper emocionante.

El esfuerzo fue tal que cuando llegué arriba sentí una satisfacción poco común y bastante gloriosa (así de dramático fue).



 

¿Qué necesité para hacer la excursión?

Primero que nada, llevé  mucha ingenuidad: ¡realmente no sabía a lo que me enfrentaba ni a dónde me estaban llevando! Y creo que en gran parte eso me permitió no ponerle obstáculos al paseo y al ascenso.

Fui completamente desarmada. Ya Luigi me había dicho que llevara zapatillas y una gorra, y eso hice exactamente; pero ojalá hubiera sabido un poco más para llevar al menos 3 barras energéticas y un litro de agua, en comparación con los 500 ml que casi no alcanzan.

¡Afortunadamente no había mosquitos así que no sufrí por eso!

Mi recomendación es llevar una MINI mochila con agua, barras energéticas, chocolates, una linterna por si acaso la noche cae antes de lo debido, pantalones largos, unas buenas zapatillas y bloqueador solar.

No recomiendo llevar coolers ni nada de esas invenciones para “parkear” porque el camino es muy difícil de recorrer para llevar algo adicional al peso de uno mismo. Si vas a subir, es por la satisfacción de llegar arriba, por la hermosa vista y para apreciar la naturaleza.

 

Otros datos curiosos

Hay otros senderos que parten desde el puesto de control de la ANAM, uno que es el de los Cuerpos de Paz que es muy exigente y otro que no lo es, cuyo nombre no recuerdo pero es más para hacer observación y aves y flora en general.

Hay cabañas de alquiler, no se que tan cómodas son, pero desde afuera se veían acogedoras.

 

 

 

 

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